Hemos iniciado en el Centro Mundial de Adoración un año especial, el 2010 Año para adorar al Señor como nunca antes lo hemos hecho, durante los 365 del año. Iniciamos este camino de adoración continua al dar la media noche del 31 de diciembre y presentar al Señor cada día del año. Ya son 7 noches consecutivas en las que nos estamos reuniendo para exaltar al Señor como congregación en nuestro templo de 6pm a 9pm. La próxima semana incorporaremos reuniones de adoración de 4am a 7am y sucesivamente iremos teniendo más tiempos y reuniones colectivas para adorar al Gran Rey. Mas nuestro enfoque durante las próximas semanas será envolver la atmósfera de nuestro Continente con cánticos de alabanza y adoración al Señor para quebrantar la influencia de los carnavales paganos de febrero. Hoy te enviamos el primer estudio para iniciar el recorrido de concientización en todas las naciones de honrar a Jesús de manera excelente en esos días. Te pedimos que uses tu mayor influencia y autoridad para que ministros y líderes cercanos a ti, puedan también realizar junto a todos nosotros tiempos especiales para glorificar al Señor, especialmente la semana del 12 al 16 de febrero. Disfrútalo.

Apóstol Dr. Rony Chaves

Para ser León, primero hay que ser Cordero
Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. 
Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. 
Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 
 

                                                                                                                            Apocalipsis 5:5-7


En la década de los noventa, Dios me dio bellos años de comunión con grandes amigos, uno de ellos, mi apreciado hermano Rolando Zelaya de Honduras. Varias fueron las veces que fui a ministrar a Tegucigalpa a su agrupación por invitación suya. En una de esas ocasiones, la actividad se desarrolló en las afueras de la capital. Cerca de dos mil personas atendieron el llamado del apóstol para venir al evento desde diferentes regiones del país. El ambiente lleno de alabanza y juventud, pasión y adoración, era realmente maravilloso. La Presencia del Señor era claramente manifiesta allí y un poderoso fluir profético enmarcaba espiritualmente las reuniones. A ese era un lugar y una actividad en la que cualquier profeta hubiese querido estar. Aleluya.
En una de las ocasiones en que me tocó enseñar la Palabra ocurrió algo inusual. La atmósfera se había llenado de una Gloria Divina muy evidente; la profecía y la ciencia del Señor fluían profusamente. Al tomar el tiempo y lugar para ministrar, decidí mover más a la gente para adorar a Jesús. El lugar literalmente se llenó de la Shekinah de Jehová; el Espíritu Santo desató Su poder en la reunión. Mientras el Pueblo y los Ministros adorábamos a Dios con pasión, el Señor me dio una visión con los ojos cerrados. De repente, pude mirar el campamento de Israel en su peregrinar por el desierto. Ellos acampaban al pie de una montaña en el orden tribal señalado por Jehová. La experiencia era profunda. Súbitamente fui llevado al campamento fui ubicado al lado del Sumo Sacerdote que caminaba hacia el Tabernáculo. Paso a paso seguí sus movimientos, caminé con él y entré al Santuario para ver su ministración. Ingresó al Lugar Santo después de oficiar las ceremonias en el Atrio o patio exterior .Allí tomó una tranquila e indefensa oveja y la llevó al Altar para  sacrificar. Puso sobre su cabeza las manos en señal de que ponía sobre ella los pecados de Israel y le declaró sacrificio sustitutivo de la nación. Los pecados de cada israelita eran puestos ahora sobre el pequeño animal La oveja fue degollada ,su sangre fue derramada, y parte de ésta, recogida en una tazón para ser llevada luego al Santísimo Lugar para pedir a Jehová el perdón, la justificación y la reconciliación nacional.

El lavó las manos en la fuente o lavacro antes de entrar al Lugar Santo. Con la tasa y la sangre en la mano ofició ante la Mesa de los Panes de la Proposición, ante el Candelero de Oro y frente al Altar del Incienso. Movió el Incensario frente al velo y llevó el perfume del incienso al Santísimo Lugar. Sublime experiencia; el Pueblo le había visto salir del campamento y entrar al Santuario. Un hombre común, como cualquiera de ellos; pero distinto a todos por el llamado de Dios, por Su unción, asignación y destino. El Pueblo lo vio entrar, pero querían verlo salir lleno de Gloria, con la expresión en su rostro de uno que ha estado con Dios, y que ha recibido Palabra para Israel y ha sido confirmado y revestido de Su infinito poder. Ellos querían verle salir de allí con el Manto de Autoridad Celestial; querían verle salir de allí como León. Amén

 


El Primero un Cordero

El león es lo que espiritualmente todos desean llegar a ser. Esta animal representa realeza, majestad, poder y autoridad. El león representa a Jesús como Rey de Reyes y Señor de Señores; El es según la Escritura, el León de la Tribu de Judá. Jesús es nuestro Sumo Sacerdote y Quién tiene todo poder en el Cielo y en la Tierra. Él es la Máxima Autoridad, el león le representa, es la mayor expresión de Su grandeza, señorío y majestad. Por Su muerte obediente en la Cruz, el Padre Dios le dio un Nombre que es sobre todo nombre que se nombra en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra, para que ante Él toda rodilla se doble y toda lengua confiese que Jesús es el Señor. Amén. Jesús es el León de Judá. Todos los creyentes y todos los ministros queremos ser como El, y tener todo Su poder, realeza, majestad y autoridad. Gloria a Jesús. Por la misericordia del Señor todo es posible, Jesus nos delegó Su autoridad y poder, podemos llegar a ser como Él, leones de la tribu de Judá.

 

Súbitamente lo vi con dos caras, primero como cordero, luego como león. Fue en ese instante donde el Padre me En la visión que venimos narrando sucede así para el Sumo Sacerdote de Israel. El salió del campamento donde moraba para ir al Santuario para oficiar. Llegó al Atrio exterior para sacrificar un cordero para Dios. Tomó de su sangre en un tazón y emprendió limpio de manos y pies, el camino hacia el Santísimo Lugar. Siempre dependiendo de la sangre recogida del Cordero. Ingresó ante el Arca de Jehová, presentó ante el Propiciatorio la sangre y el sacrificio del animal. Dios no lo rechazó ni lo mató, le aceptó su entrada al Santísimo para ofrendar. Le habló, le dio Palabra y dirección para Israel. Terminó su ministración. Emprendió de vuelta el camino hacia la salida. Ahora, su rostro ha cambiado por la Gloria de Jehová; el brillo de Su Presencia se podía notar fácilmente en él. El es otro ya, revestido de poder y autoridad, es como un poderoso león lleno de realeza y majestad. Toda la nación le oirá, ha estado a solas con Jehová. Todos le escucharán cuando diga: Así dice Jehová el Señor'' .Amén.
En la visión que Dios me dio en medio de aquel campamento o retiro en Honduras, yo mitré entrar al Lugar Santísimo al Sacerdote al Lugar Santísimo manso, reverente, tierno y adorador; pero lo vi salir de allí con el fuego de Dios  majestuoso, firme y revestido de autoridad. En medio de toda la adoración el Padre Dios me hizo llamar la atención en Jesús y Su Obra, en Su sacrificio primero, y luego en Su autoridad como león. Aleluya.

habló diciendo:'' Para tener la grandeza y autoridad del león, primero debes aprender a ser cordero ''
Dios continuó Su poderoso mensaje y enseñanza: ''Todos quieren la autoridad, posición y majestad del león, pero muy pocos quieren ser cordero. Diles que si desean la autoridad del León de Judá, primero tienen que aprender a vivir como mansos corderos. La autoridad de mi Hijo Jesús ha emanado de su entrega, sacrificio y humildad como Cordero de Dios .La autoridad del Reino de Dios está fundamentada en la humildad, mansedumbre y entrega.
Desde luego que aquella experiencia en el Altar me marcó, me cambió la vida y creo yo que a los asistentes también una vez que la pude compartir. La gran mayoría de la audiencia que escuchó terminó de rodillas adorando a su Señor. El mensaje caló profundo; humildad y sacrificio es la clave para recibir y ejercer autoridad. Si tan sólo anhelamos la autoridad del león, podríamos perder la perspectiva correcta del Plan Divino del ejercicio sano de posiciones y del uso de la autoridad espiritual para bendecir a Su Pueblo.

Podríamos fácilmente confundir autoridad con autoritarismo o dictadura. Podríamos creer erróneamente que la Iglesia fue puesta para servirnos a nosotros y no al revés, como es, nosotros puestos para servirle a ésta. Autoridad sin humildad puede perder a un hombre de Dios. Autoridad sin humildad ni balance puede terminar en orgullo desmedido, altivez o vanagloria personal. No deberíamos ejercer la autoridad del León sin haber aprendido antes a caminar en la humildad del Cordero. Amén.
 ¡ Iglesia, para llegar a ser ''León, ''primero debemos aprender a vivir como el ''Cordero'' !
   AMEN

 

 

Recibe mi bendición apostólica.

Apóstol Dr. Rony Chaves