¡Saludos Queridos Amigos!   

Vivimos en la gloria al usar de manera continua la creatividad que Dios nos dió. Esto sucede cuando permitimos que Dios hable constantemente a nuestro corazón. Nuestro corazón debe estar libre de cualquier corrupción que quiera traer oscuridad a nosotros. Debemos detener a la corrupción de la deshonestidad, dureza, desesperanza y frialdad de sembrar semillas de desesperanza y miedo en nuestro corazón.

 

Es nuestra responsabilidad  preparar la tierra de nuestro corazón para recibir la semilla de la Palabra de Dios. Si no mantenemos un ambiente sano en nuestro corazón, las semillas de la bondad de Dios no van a echar raíces y crecer. Seremos capaces de soportar la marea de los problemas al permitir que Dios examine los motivos y procesos de nuestros pensamientos. Con Dios como nuestra fuente, nuestro corazón estará siendo plataforma para una vida de gozo, paz y productividad.

 

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Tu amigo,

Randy O. Morrison

 

 

1. Tierra fértil

La tierra fértil promueve el crecimiento sano. Los nutrientes en la tierra aumentan la calidad de los productos que crecen en ella. De manera similar, el ambiente que nos rodea, es la tierra que promueve la vida en nosotros. La condición de nuestro corazón depende de la calidad de la tierra que creamos en la vida. Nuestra tierra o alrededor se vuelve improductivo y estancado al no atenderlo. Esto crea una plataforma en dónde se pueden crear fácilmente corazones duros, oscuros y contaminados.

Es nuestra responsabilidad el guardar nuestro corazón al proveer una tierra fértil que está enriquecida con nutrientes de la Palabra de Dios. Lee Jeremias.17:9-10. La condición de nuestro corazón se describe en esta escritura. Piensa en esto. Qué aprendiste de esta escritura? Haz una lista en tu diario de los ajustes que necesitas hacer para fortalecer la sanidad de tu corazón de acuerdo a la Palabra de Dios.

 

Recuerda, La condición de nuestro corazón refleja la clase de tierra en la que vivimos. Una tierra contaminada o corrompida no puede producir crecimiento sano.

2. Mente y corazón

 

No podemos confiar en los motivos de nuestro corazón o los procesos de nuestra mente al estar separados de Dios. Nuestra confianza en Dios debe ser el resultado de Dios mismo ayudandonos a discernir los motivos y conclusiones que se generan de nuestra mente y corazón. Cada uno de nosotros estamos en una búsqueda de respuestas a preguntas, situaciones o problemas. Muy a menudo, "buscamos respuestas en lugares equivocados". Las respuestas verdaderas y concretas están disponibles a nosotros de parte del creador de todas las cosas, Dios. Al estar nuestra mente y corazón administrados por la Palabra de Dios, no solamente vamos a encontrar respuestas correctas, sino que además estaremos posicionados para caminar en el propósito que Dios tiene para nosotros en esta tierra.

Lee Oseas.10:12-13, Habla con Dios acerca de lo que te dice esta escritura acerca de esta plataforma. Considera la tierra o tu ambiente que te rodea. ¿Cuál es la condición de tu tierra? ¿Qué se necesita para crear un ambiente de tierra rica que produzca crecimiento y oportunidad para la generación siguente? Escribe esta lista en tu diario con el compromiso de tomar acción en cada una de estas áreas con tiempos medibles.

 

Recuerda, La condición verdadera de nuestro corazón sale al pasar por momentos difíciles. Lo que somos y en lo que nos convertimos se construye y se guarda en nuestro corazón.